COLUMNA DE OPINIÓN

CODIGO DE DERECHO LABORAL: LO QUE LA CONSTITUCION NOS PIDE

La Constitución Nacional, en su artículo 75 inciso 12, establece que le corresponde al Congreso dictar el Código del Trabajo y Seguridad Social. Dicha disposición se aprobó en la Constituyente de 1957, al derogarse la reforma Constitucional del general Perón de 1949, y quedó firme tras la reforma de 1994.

El proceso de codificación en esta materia no es nuevo. En América Latina, países como México, Venezuela, Ecuador, Chile, Bolivia y recientemente Paraguay ya cuentan con un texto laboral unificado.

Sin embargo, en Argentina hubieron muchos antecedentes de unificar la legislación laboral pero la cuestión política siempre perjudicó un ordenamiento general. El primer intento en nuestro país fue pasado el año 1902: en aquel entonces, después de 27 huelgas, el general Roca observó la necesidad y encargó al ministro Joaquín V. González un Proyecto de Ley Nacional del Trabajo que abarque los aspectos de la cuestión social. En ese momento, la patronal no quería cambios en la estructura dentro del régimen tradicional, por lo que la reforma fracasó.

Hoy, más de un siglo después y con mucha legislación regulatoria de la actividad nacional e internacional, la legislación laboral se encuentra en diversas leyes, siendo la más importante la comúnmente denominada Ley de Contrato de Trabajo (LCT), sancionada en 1974.

Codificar correctamente esta actividad no es un tema menor. Un ser humano promedio pasa la tercera parte del día trabajando. Tanto para trabajadores, gremios, empleadores, operadores del sistema judicial sería de gran utilidad contar para la apropiada regulación del universo laboral con una legislación unificada, que reúna la enorme cantidad de leyes dispersas que rigen el derecho del trabajo, logrando la sistematización y organización de las normas evitando así la gran dispersión que han producido las modificaciones a la LCT.

Los cambios en el escenario laboral son constantes, el trabajo tradicional está en crisis y las nuevas tendencias laborales hacen que con el avance de la tecnología muchas profesiones y oficios se modifiquen e incluso otras terminen por desaparecer. Por eso el desafío no es ir hacia un Código legal rígido , sino trabajar en normas flexibles que incluyan las modificaciones y avances que la realidad dinámica del mundo laboral nos propone.

Solo falta la decisión política de crear una Comisión Bicameral donde se discutan las cuestiones generales, los derechos individuales, colectivos y de la seguridad social, que rigen el universo laboral, teniendo como finalidad el producto de un texto ordenado que rija los distintos institutos del derecho del trabajo.

Quizás hoy estemos, después de un nuevo Código Civil y Comercial, en el contexto político que nos permita trabajar en la redacción del Código del Trabajo y la Seguridad Social que nuestra Constitución nos encargó, a fin de armonizar las reformas aisladas que están teniendo lugar en un nuevo ordenamiento general y logrando así un beneficio no solo para los trabajadores sino para la sociedad en general.

Lucas Prieto Schoor es abogado. Director de www.elmonitordelajusticia.com

Publicada en Clarin el 7/12/17

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