COLUMNA DE OPINIÓN

MODIFICAR EL CODIGO CIVIL: ¿DESTIERRO K O DESPENALIZACION DEL ABORTO?

El gobierno se siente seducido por los decretos. A los polémicos decretos firmados por el presidente de la Nación en diciembre de 2015 con la designación de los jueces de la Corte, que luego tuvo que retrotraerse por su inconstitucionalidad, se suman en cada receso legislativo otros tantos que tratan temas complejos y polémicos, como el mega decreto que deroga 19 leyes y modifica 140. Esta vez, el comienzo de año nos dejó el Decreto 182/2018 firmado por Mauricio Macri conjuntamente con Germán Garavano y volvió a resurgir la polémica.

El texto en cuestión aborda la creación de una comisión de expertos para la reforma parcial del Código Civil y Comercial vigente, que tendrá la tarea de elevar al Poder Ejecutivo un anteproyecto de ley para la reforma y actualización del Código en el plazo de seis meses.

Ahora bien, por sobre la formalidad de lo que el decreto establece, los argumentos que motivan una nueva reforma no se comprenden: ¿es necesario trabajar sobre un Código aprobado por el Congreso hace apenas tres años? ¿Cuál es la necesidad jurídica de atender la reforma reciente de una legislación que trajo aparejadas grandes modificaciones y que hoy repetir su revisión podría entorpecer la labor cotidiana de los abogados y confundir a los ciudadanos? ¿Acaso es el Código otro de los pesares de la herencia del gobierno K, o hay elementos argumentativos que avalen el cambio a tan poco tiempo de su creación?

Son varios los interrogantes que surgen, pero no se puede concebir de manera aislada esta búsqueda de reforma en este momento particular. En tal sentido, vale recordar que el actual Código sigue estableciendo el inicio del primer derecho humano que es la vida desde la concepción y el Gobierno ya permitió que se instale el tema del aborto en la agenda legislativa, mediática y sus voceros ya anunciaron que el Presidente no lo vetaría, aunque dice estar a favor de la vida.

Podemos preguntarnos entonces, ¿la rapidez del decreto para modificar el cuerpo legal busca que se permita el cambio de consideración del inicio de la vida, para darle ahora sí argumento jurídico a los abortistas? ¿Será esto lo que impulsa al Gobierno a querer el cambio del artículo 19, el cual establece que la existencia de la persona humana comienza con la concepción? ¿Es una imposición de los organismos internacionales a los que el Gobierno está fuertemente alineado, como el fondo de la población de la ONU que promueve el aborto en los países miembros? Sea por estos supuestos, o por el destierro de todo lo que tenga que ver con el pasado kirchnerista, no queda claro qué atiende, ni qué persigue.

La vida humana no debería ser un tema negociable, que pueda estar sometido a una encuesta Duranbardesca. Habrá que estar atentos si este intento de reforma busca modificar la consideración sobre el inicio de la vida quedando Macri como el Presidente del aborto, o sólo busca con argumentos jurídicos superadores modificar el Código que dejó el kirchnerismo.

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